Qué de puro
sobre el lomo de barro
de la tormenta.
Qué de oscuro
entre los pliegues de luz.
Cómo han caído
esos que siguen arriba,
cómo resbalan los pies inmóviles,
qué de sangre
derraman los maniquíes,
cómo ríen los que lloran.
Mario Lóriga.
Son las 06:30 y falta tiempo para que el sol alerte a los gallos. Amanecí con la evocación de Mario Lóriga y gracias a estas páginas virtuales, lo hallo fresco, sensato e irónico como en el comienzo de los ´80, en casa de Madryn; a un paso del mar, cuando ya éramos insobornables. Un abrazo y por favor, acérquenle mi correo, quiero contactarlo. Gracias.