Papito

[Català]

Papito

Papito

El maig passat, vaig veure’l per primer cop des de que va venir la Foscor. De forma fugaç i lleugera, però no per això menys vàlida.

Papito

Vaig caminant per un parc que em recorda al Hyde Park, bàsicament perquè no veig el final per molt que intenti trobar una sortida.

Veig de reüll una ombra. Em trobo a mon pare amagat rere un arbre. Observant-me. Al final se n’adona i s’acosta. L’abraço i no puc evitar somriure. Estic somiant, o d’un altre forma aquesta imatge seria impossible. Fa més d’un any que el vaig enterrar. Però res d’això te cap importància. Em sento ple.

Passem tot el dia plegats, xerrant com sempre d’actualitat i posant-nos al dia de la vida. Li ensenyo uns escrits en els que he estat treballant i com sempre aconsegueix posar-hi la pinzellada que els hi faltava. Quan arriba la nit s’acosta a una espècie de pàrquing i obre la porta. Sembla que ja s’ho coneix. Entra i diu que ell es queda aquí. Li pregunto si es que dormirà aquí. Ell assenteix. Jo li demano que vingui a casa, que tinc lloc, però ell nega amb el cap. «Aquí ja estaré bé» diu. Però insisteixo al menys a acompanyar-lo fins al lloc on dorm. Seguim més endavant. Un home se’ns mira i crida: «On aneu?», deu ser el vigilant. Mon pare no respon, però sembla que el vigilant el reconeix i el deixa passar.

Sigui com sigui arriba un punt a partir del qual no puc passar. El meu cos no respon més enllà d’aquella línia imaginària. El vigilant ni es preocupa de parar-me els peus, aquella barrera és impenetrable per a mi.

Mon pare es gira, somriu i em diu: «Cuida’t molt cuquis. Ja ens veurem.»

Les llàgrimes corren per la meva cara com feia temps que no ho feien.  L’he tornat a perdre per segona vegada consecutiva en poc més d’un any. Però sóc conscient que no serà per molt temps. Ja tornarà, sempre aconsegueix trobar-me.

Esperaré pacient fins que pugui escapar-se un altre dia.

[Castellano]

Papito

Papito

A mitades de mayo lo vi por primera vez desde que vino la Oscuridad. De forma fugaz y ligera, pero no por eso menos válida.

Papito

Voy caminando por un parque que me recuerda al Hyde Park, básicamente porque no veo el final por mucho que intente encontrar una salida.

Detecto de reojo una sombra. Me encuentro a mi padre escondido detrás de un árbol. Observándome. Al final se da cuenta y se acerca. Le abrazo y no puedo evitar sonreír. Estoy soñando, o de otra forma esa imagen sería imposible. Hace poco más de un año que lo enterré. Pero nada de esto tiene importancia. Me siento lleno.

Pasamos todo el día juntos, charlando como siempre de actualidad y poniéndonos al día de la vida. Le enseño unos escritos en los que he estado trabajando y como siempre consigue ponerle la guinda final que les faltaba. Cuando llega la noche se acerca a una especie de cochera y abre la puerta. Parece que ya se lo conoce. Entra y dice que él se queda aquí. Le pregunto si es que piensa dormir ahí. Asiente. Yo le pido que venga a casa, que tengo sitio, pero él niega con la cabeza. “Aquí ya estaré bien” dice. Pero insisto hasta que al menos acepta a que le acompañe hasta el sitio donde duerme. Seguimos más adelante. Un hombre se nos queda mirando y grita “¿Dónde vais?”, debe ser el vigilante. Mi padre no responde, pero parece que el vigilante lo reconoce y le deja pasar.

Sea como sea, llega un punto en el que yo no puedo pasar. Mi cuerpo no responde más allá de esa línea imaginaria. El vigilante ni se preocupa de pararme los pies, aquella barrera es impenetrable para mí.

Mi padre se gira, sonríe y me dice: “Cuídate mucho cuquis. Ya nos veremos.”

Las lágrimas corren por mi cara como hacía tiempo que no lo hacían. Lo he vuelto a perder por segunda vez consecutiva en poco más de un año. Pero soy consciente que no será por mucho tiempo. Ya volverá, siempre consigue encontrarme.

Esperaré paciente hasta que pueda volver a escaparse algún día.

Carles.

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2 respuestas a Papito

  1. oskillar dijo:

    «Le abrazo y no puedo evitar sonreír»

    Nunca lo evites, sonríe. Aunque sea una sonrisa triste, pero sonríe; que más vale una triste sonrisa que la tristeza de no poder sonreír. Todos lo recordamos, y en especial aquella relación que guardabas con él, que guardas con él…

    Salud, para los que aún seguimos por aquí; y recuerdo para los que abandonaron este océano de miseria.

  2. B.B dijo:

    Feliç aniversari Pito.
    Sé que ets a algún lloc «between life and nowhere», i sé que de vegades, mentre passejo per Horta, passes a veure’m… i sento la teva olor.
    Mai oblidaré aquella carxofa embolicada amb paper de plata, ni aquell sopar al Pans en el que casi morim de riure… ni la resta de moments bons que vam passar. No t’oblido i, avui, menys. Un petó.

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